“EN MANOS DEL ALFARERO”
Escucha: “Descendí a casa del alfarero, y hallé que él estaba trabajando en el torno. Y la vasija de barro que él hacía se echó a perder en sus manos, pero él volvió a hacer otra vasija, según le pareció mejor hacerla”
(Jeremías 18:3-4)
Seguramente muchas veces nos hemos preguntado porqué pasamos por tantas situaciones… la respuesta es que estamos “EN LAS MANOS DE ALFARERO” El saberlo ayuda, especialmente cuando estamos sobre la “rueda” y todo en nuestra vida parece “girar” fuera de control; pero no es así. Si miramos debajo de la mesa, podremos ver de quién es el pie que ha estado sobre ella…es el de “EL ALFARERO”. Si el enemigo hubiera estado en el control de la situación, hace ya muchos años nos habria echado fuera del torno. Pero no puede hacerlo, porque “EL ALFARERO” controla el proceso. Él supervisa cada movimiento de nuestra vida. Él no se asusta por el barro, independientemente de donde lo encuentra o lo estropeado que esté. Está comprometido en trabajar sobre él hasta que llegue a ser lo que Él quiere.
“Pero a todos los que creyeron en él y lo recibieron, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios”
(Juan 1:12)
La batalla es sobre lo que vamos a llegar a ser.
Independientemente de lo que hallamos estado haciendo hasta ahora, el SEÑOR ve el potencial para llegar a ser:
“Si te mantienes puro, serás un utensilio especial para uso honorable. Tu vida será limpia, y estarás listo para que el Maestro te use en toda buena obra”
(2 Timoteo 2:21)
Amado SEÑOR, gracias porque aun cuando la vasija se había echado a perder, todavía estabamos en la mano del “ALFARERO”. Tu nunca nos tiras, ni tampoco frustras tus planes para nosotros porque tenemos un defecto o una lucha en ciertas áreas. Siempre hemos estado en tus manos y asi seguiremos. Gracias mi REY hermoso y precioso. En el nombre de JESÚS. Amén y Amén.