“No necesitaba atender el jefe de la cárcel cosa alguna de las que estaban al cuidado de José, porque el Señor estaba con José, y lo que él hacía, el Señor lo prosperaba”.
(Génesis 39:23)
Amado DIOS, en este instante me acerco hasta Ti, pues sé que solo en Ti puedo encontrar la paz y el cambio que anhelo para mi vida. Tú conoces mi corazón y mis pensamientos, Tú eres un DIOS de renuevo y esperanza y por eso te pido que ilumines mis días, que me ayudes a alzar vuelo como el águila que surca los cielos y que seas Tú alejando de mí todo mal físico, emocional o espiritual.
PADRE CELESTIAL, te suplico que me ayudes a alcanzar aquellos cambios que tanto anhelo, por favor llévate la tristeza y reemplázala con alegría, llévate la escasez y reemplázala con abundancia y llévate el dolor y reemplázalo con fe.
Permíteme despertar en cada nuevo amanecer con pensamientos optimistas y ayúdame a ver el mundo con los ojos de un niño curioso, con amor, ilusión, bondad y esperanza.
Ayúdame a recordar que siempre estoy bajo tu protección y tu amparo y aunque me encuentre atravesando por la más fuerte de las tormentas, de nada habré de temer, pues Tú eres roca firme y quienes en Ti se resguardan, siempre estarán seguros.
De mi parte, trabajaré todos los días con fuerza y dedicación, y al mismo tiempo dejaré todo en tus manos con una confianza inquebrantable, porque sé que la victorias y las grandes bendiciones son para aquellos que creen y se comprometen.
SEÑOR, gracias por escuchar mi oración y gracias porque Tú siempre me abrigas con tu manto, me iluminas con tu espíritu, me llenas con tu presencia y me avivas con tu amor.
Amado DIOS, gracias sin cesar te doy por la vida, por tu bondad y por tu paz que llena mi alma. Mi futuro y mis anhelos están en tus manos, te pido que reines siempre en mis días y seas Tú guiándome por sendas de gozo, victoria, éxito, paz y bendición, En El Nombre de JESÚS. Amén y Amén.