LA PAZ SOBRE LA CONTIENDA
“No tengas pleito con nadie sin razón, Si no te han hecho agravio”. (Proverbios 3:30) Es asombroso cómo incluso el más breve contacto con ciertas personas
“Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye”.
(1 Juan 5:14)
Nuestra oraciones no tienen que expresarse perfectamente para alcanzar los propósitos de DIOS. Son efectivas por la autoridad que tenemos en JESÚS, el cual se basa sobre Su obra terminada en la cruz. Por lo tanto, nuestras oraciones son eficaces aun cuando sean cortas, cuando sean débiles y cuando no estén bien estructuradas.
Las oraciones cortas son eficaces. No dejes la oración de lado hasta que tengas una hora completa para orar. Incluso mientras te apresuras para llegar a una cita, esperar en un semáforo o estár en la fila del supermercado, tu puedes ofrecer oraciones de noventa segundos que marcarán la diferencia en tu vida y en la de otros.
De igual manera, no midas tus oraciones por la manera en que te sientes cuando las haces, sino por la extensión en que estas se alinean con la voluntad y la Palabra de DIOS.
Nuestros momentos de oración débiles quizá no nos muevan a nosotros, pero sí mueven el corazón de DIOS.
Finalmente, el SEÑOR valora nuestras oraciones aun cuando no las decimos de la manera “correcta”. A veces, pensamos que debemos tener una estructura perfecta cuando oramos. Sin embargo, venimos valientemente al “trono de la gracia” (Hebreos 4:16), no al “trono de la redacción perfecta”.
El SEÑOR escucha el gemido del prisionero, así como la elocuencia de los eruditos bíblicos y los predicadores poderosos. Recuerda, DIOS conoce nuestro corazón, y Él nos ha dado Su ESPÍRITU para que interceda por y a través de nosotros.
Lleva ante el SEÑOR tus oraciones cortas, débiles o mal estructuradas. Presenta tus peticiones y devociones con la confianza que tienes en JESUCRISTO.
Amado SEÑOR, gracias por el conocimiento de que tú escuchas mis oraciones aun cuando son débiles, cortas o mal estructuradas. Mis oraciones pueden no siempre ser elocuentes, pero Tú las escuchas y las respondes a pesar de mis imperfecciones. En el nombre de JESÚS. Amén y Amén.
“No tengas pleito con nadie sin razón, Si no te han hecho agravio”. (Proverbios 3:30) Es asombroso cómo incluso el más breve contacto con ciertas personas
“Esdras se había entregado de corazón al estudio de la ley del Señor, y a cumplirla y enseñarla a los israelitas, con todas sus normas
“Cuando se juntaron contra mí los malignos, mis angustiadores y mis enemigos, Para comer mis carnes, ellos tropezaron y cayeron. Aunque un ejército acampe contra
“Pasando Jesús de allí, vio a un hombre llamado Mateo, que estaba sentado al banco de los tributos públicos, y le dijo: Sígueme. Y se