LA PAZ SOBRE LA CONTIENDA
“No tengas pleito con nadie sin razón, Si no te han hecho agravio”. (Proverbios 3:30) Es asombroso cómo incluso el más breve contacto con ciertas personas
DIOS quiere que tengamos el hábito de correr hacia Él por gracia (fuerza interna sobrenatural). Él quiere que nos apoyamos solamente en Él.
Pero el enemigo trata te mentirnos, diciéndonos que no somos buenos para estar en la presencia de Dios. Satanás trata de convencernos de que hemos cometido demasiados errores para que Dios quiera tener algo que ver con nosotros.
Pero esto no es lo que dice la Palabra de Dios. Su Palabra dice que, como Sus hijos redimidos y perdonados, podemos acercar Su trono confiadamente. Hoy Tú necesitas recibir esta verdad y tomar la decisión vivir de acuerdo con ello.
En vez de decir, «No siento que Dios me ama,» «No siento que soy perdonado» o «No siento que tengo un futuro,» di: «Dios me ama, y nada puede separarme de Su amor. Él me ha perdonado y yo puedo acercarme a Él ahora mismo con la confianza de que Él me acepta.»
Cada vez que te sientas indigno, recuerda lo que dice la Palabra de Dios, y confiadamente acércate a tu Padre celestial. Él está esperando con entusiasmo para recibirte.
Oración:
Señor, Gracias por Tu perdón ante mis errores y Tu gracia que me ayuda en cada momento de necesidad. Por ello, Padre, dame la seguridad para acercarme a Ti cuando he fallado, sin dudar de que con Tu amor infinito y misericordioso me recibirás y ayudarás a retomar Tu camino. Amén
“No tengas pleito con nadie sin razón, Si no te han hecho agravio”. (Proverbios 3:30) Es asombroso cómo incluso el más breve contacto con ciertas personas
“Esdras se había entregado de corazón al estudio de la ley del Señor, y a cumplirla y enseñarla a los israelitas, con todas sus normas
“Cuando se juntaron contra mí los malignos, mis angustiadores y mis enemigos, Para comer mis carnes, ellos tropezaron y cayeron. Aunque un ejército acampe contra
“Pasando Jesús de allí, vio a un hombre llamado Mateo, que estaba sentado al banco de los tributos públicos, y le dijo: Sígueme. Y se