LA PAZ SOBRE LA CONTIENDA
“No tengas pleito con nadie sin razón, Si no te han hecho agravio”. (Proverbios 3:30) Es asombroso cómo incluso el más breve contacto con ciertas personas
Prefiere riquezas o sabiduría? DIOS considera la sabiduría mucho más valiosa que las riquezas, y el pasaje de hoy dice que todo lo que podamos desear no se puede comparar a ella. La razón por la que es tan valiosa, es porque este pasaje se refiere a la sabiduría de DIOS, no a la nuestra.
DIOS creó la sabiduría, así que la mejor manera de obtenerla es conociéndolo a Él: Su carácter, Sus obras, Sus caminos y Su perspectiva. Cuando hacemos que la búsqueda de nuestra vida sea conocerlo a través de Su Palabra, descubriremos las bendiciones que acompañan la sabiduría.
La principal bendición es conocer mejor a DIOS. Al verlo en Su Palabra, comenzaremos a entender Su perspectiva y a reconocer cómo está obrando en nuestra existencia.
Entonces, nuestra reacción ante las circunstancias de la vida estará alineada con su punto de vista. El SEÑOR ve todo con exactitud y sabe con precisión lo que se necesita para cumplir Su voluntad en nuestra vida y para conformarnos a la imagen de Su HIJO.
Todas las demás bendiciones de la sabiduría fluyen del conocimiento de DIOS. Por qué razón? Porque cuando nuestra confianza está en el SEÑOR, en vez de nuestro propio entendimiento, podemos avanzar con seguridad y valentía sin dar tumbos a causa del pecado.
Amado SEÑOR, ayúdame a buscar Tu sabiduría por encima de todas las cosas. Abre mi corazón y mi mente para conocerte mejor a través de Tu Palabra. Enséñame a ver mis circunstancias desde Tu perspectiva y a caminar con valentía en Tu camino, confiando en Tu sabiduría y no en mi propio entendimiento. En El Nombre de JESÚS. Amén y Amén.
“No tengas pleito con nadie sin razón, Si no te han hecho agravio”. (Proverbios 3:30) Es asombroso cómo incluso el más breve contacto con ciertas personas
“Esdras se había entregado de corazón al estudio de la ley del Señor, y a cumplirla y enseñarla a los israelitas, con todas sus normas
“Cuando se juntaron contra mí los malignos, mis angustiadores y mis enemigos, Para comer mis carnes, ellos tropezaron y cayeron. Aunque un ejército acampe contra
“Pasando Jesús de allí, vio a un hombre llamado Mateo, que estaba sentado al banco de los tributos públicos, y le dijo: Sígueme. Y se